¿Qué problema estamos resolviendo?
Entender la solicitud no es suficiente; necesito comprender qué resultado espera realmente el usuario o el negocio.

Mi proceso
Busco entender qué está ocurriendo, por qué importa y qué resultado necesitamos conseguir. A partir de ahí investigo, defino, priorizo y acompaño la solución hasta validar su funcionamiento.
De la necesidad del negocio a la entrega validada.
Escucho la operación, identifico usuarios y defino el resultado esperado. Pregunto hasta dejar claro qué debe hacer el producto y bajo qué condiciones.
Reviso datos, referencias, normativa y alternativas para confirmar que el problema merece ser resuelto y si requiere desarrollo.
Traduzco el análisis en flujos, funcionalidades, wireframes y dependencias claras antes de llevar la solución a desarrollo.
Evalúo impacto, esfuerzo, riesgos y dependencias. Prefiero partir por lo más simple que genere valor real.
Acompaño al equipo técnico, resuelvo dudas y pruebo que el resultado cumpla lo definido. Itero si algo no funciona como esperamos.
Antes de llevar una necesidad a desarrollo intento responder tres preguntas.
Entender la solicitud no es suficiente; necesito comprender qué resultado espera realmente el usuario o el negocio.
Evalúo frecuencia de uso, impacto operativo, valor, esfuerzo, dependencias y alternativas disponibles.
Reviso qué datos, módulos, procesos o funcionalidades dependen del cambio para evitar resolver un problema creando otro.